Quiero empezar a escribir de arte pero lo único que puedo pensar es en que voy a cumplir 40.
Ayer estaba sentada escuchando a mi gran maestra Lorena Barrera en YouTube, viendo los videos de La ley del Uno y de repente se me iluminó la cabeza de que ya había llegado a este punto de mi vida en el que el solo pensamiento de suicidarme si por alguna u otra razón me quedaba sin dinero y sin comida y en la calle, no era opción. Con un grande y fuerte suspiro dije en voz alta “pensé que no lo iba a lograr” y me puse a llorar.
¿De dónde viene este pensamiento? Recientemente he visto y escuchado que es miedo de muchos, no solo mío, es colectivo el miedo a quedarse sin comida, sin dinero, en la calle. ¿Por qué? y aparte por qué sucedería si lo que veo una y otra vez en mi vida es que entre más agradezco mejor me va, si amanezco y escribo en mi diario que agradezco 10 cosas, mi día va magnífico, pase lo que pase.
Agradeciendo me doy cuenta de la calidad de mis pensamientos, de los lugares a donde decido ir, qué decir y qué platicar. No por juzgarme sino justamente para no estarme quejando o creando chisme y drama todo el tiempo. Estaba bien acostumbrada a quejarme de lo mismo, de las mismas cosas, darme cuenta me da una paz indescriptible, me recuerda que estoy sostenida aquí en la tierra. Juntas, el agradecimiento y darme cuenta de la calidad de mis pensamientos, me recuerdan que el arte refleja mi vida.
La semana pasada fui a una galería que se llama Vistamare acá en Milán, estaba “Home Sweet Home” de Claudia Comte que ya había visto el año pasado en Casa Wabi con “From Where We Rise”. En Casa Wabi utilizó materiales de la zona para crear, en un espacio enorme, esculturas de barro sobre tierra del lugar, líneas simétricas y ondas hechas con tierra y pintura acrílica envolvían el espacio representando el horizonte y las olas. En su exposición “Home Sweet Home” llenó el piso de la galería con la tierra de alrededor de su casa en Basel y varias piezas de madera tallada de un árbol de secuoya que cayó muerto cerca de su casa, no faltaron los lienzos con líneas hechas de tierra con pintura acrílica que caracterizan su trabajo. El hecho de haber visto en Oaxaca su trabajo con materiales del suelo de la región y relacionar después la muerte de la secuoya para tallar piezas honrando el ciclo de la vida, es la representación más hermosa de venir de otro lugar a un nuevo lugar, morir y renacer. Por eso me inspira su obra y me veo en ella. Si Claudia Comte creó con los materiales de la tierra de Oaxaca y luego regresó a su casa a tallar hermosas esculturas de madera y honrar la vida de ese árbol, también está honrando su camino como artista, desde el barro hasta la madera. Ese trabajo es hermoso y me recuerda al viaje itinerante de mi vida hasta hoy. Cuando fui a Puerto Escondido de viaje de despedida estaba ya lista para venirme a vivir a Milán con la incertidumbre de si iba a funcionar una relación por la cual decidí irme de México. A la mera hora no funcionamos juntos y gracias a eso un cacho de mi se murió. Me di cuenta de que no puedo crear mi vida en Milán con los mismos materiales con los que creaba en México. En Milán me transformo y honro que cumplo 40 años.
English
Yesterday I was sitting listening to my great teacher Lorena Barrera on YouTube, watching the videos of The Law of One, and suddenly it dawned on me that I had reached a point in my life where the mere thought of suicide if for some reason I was left without money, food, and on the street, was not an option. With a big, deep sigh, I said out loud, "I thought I wasn't going to make it," and I started to cry.
Recently I have seen and heard that it is a fear of many, not just mine, it is a collective fear of being left without food, without money, on the street. Why? And also why would it happen if what I see over and over again in my life is that the more I appreciate it, the better I do? If I wake up and write in my diary that I am grateful for 10 things, my day goes great, no matter what happens.
Not to judge myself, but precisely to avoid complaining or creating gossip and drama all the time. I was well used to complaining about the same thing, about the same things, realizing it gives me an indescribable peace, reminds me that I am supported here on earth. Together, gratitude and realizing the quality of my thoughts remind me that art reflects my life.
Last week I went to a gallery called Vistamare here in Milan.There was "Home Sweet Home" by Claudia Comte, which I had already seen last year at Casa Wabi with "From Where We Rise". At Casa Wabi, she used local materials to create, in a huge space, clay sculptures on the land of the place, symmetrical lines and waves made with earth and acrylic paint enveloped the space representing the horizon and the waves. In her exhibition "Home Sweet Home" she filled the gallery floor with the earth from around her house in Basel and several pieces of carved wood from a redwood tree that fell dead near her house, not to mention canvases with lines made of earth with acrylic paint that characterize her work. The fact of having seen in Oaxaca her work with materials from the soil of the region and then relating the death of the redwood to carve pieces honoring the cycle of life, is the most beautiful representation of coming from another place to a new place, to die and be reborn. That is why her work inspires me and I see myself in it.
If Claudia Comte created with the materials from the land of Oaxaca and then returned home to carve beautiful wooden sculptures and honor the life of that tree, she is also honoring her path as an artist, from clay to wood. That work is beautiful and reminds me of the itinerant journey of my life to this day. When I went to Puerto Escondido on a farewell trip, I was already ready to come and live in Milan with the uncertainty of whether a relationship for which I decided to leave Mexico would work out. In the end we didn't work out together and thanks to that a part of me died. I realized that I can't create my life in Milan with the same materials that I created in Mexico. In Milan I transform and honor that I turn 40.