Y ¿porqué debería de estar pensando en quién puede hacer arte y quién no? si lo que veo una y otra vez en mi mundo es que todos podemos hacer arte porque todos somos seres creativos, creadores, el arte se hace desde la voluntad de hacer arte y lograr que el otro sienta algo, esté o no de acuerdo. O sea que ¿el arte es todo? El arte es todo lo que existe en un contexto dado.
He estado pensando últimamente en la lamentable inmediatez de la información que nos ha hecho tener cada día menos discernimiento y curiosidad, cómo el hecho de querer subir un post a Instagram se ha vuelto casi casi que una obligación en vez de un gusto por compartir, si no comparto ¿no existo? ¿Si comparto es para llamar la atención y para recibir "likes" y no compartir por el simple hecho de compartir? Si no comparto no existo.
Fui a Art Basel, en junio de este año, 2024. Quedé impactada y anonadada de tanta arte, tanto movimiento y tanta lucha social que hace sentido. Instalaciones para la limpieza del agua en el planeta, contra la contaminación, los feminicidios en el tercer mundo, la inmigración, las luchas sociales a las cuales estamos ya casi acostumbrados. El arte es todo lo que existe en un contexto dado, dado por el artista o por un grupo de artistas y/o curadores.
Un garrafón de vidrio en medio de una sala rodeado por mantas de algodón con letras azules que dicen "basta de contaminar el agua con plástico" o "cada vez que tiras un plástico a la basura es probable que un animal se lo trague" y no tiene el mismo contexto ver eso en Art Basel que en la calle, paseando por la estación de trenes o en un parque. El hecho de que el arte nos abra espacios en donde se inicien conversaciones, en donde se invite a observar y a cuestionar es lo que hacen este tipo de ferias hermosas y enormes, que cada vez es más importante que vayamos, creo que hasta para las escuelas debería de ser obligatorio porque estas disciplinas te obligan a cuestionar, te obligan a escuchar las conversaciones del planeta en el planeta. En este tipo de contextos sí, todos podemos hacer arte, pero solo algunos son escuchados por la fuerza de su voz, de su ímpetu por levantar dudas, abrir espacios de discusión, de compartir los puntos de vista de varios.
Si vas a una feria de arte vas a salir con dolor de cabeza, yo no creía en esto pero desde que voy a galerías y a museos una vez a la semana como mínimo, casi siempre salgo con dolor de cabeza, ¿porque? porque el arte te confronta, te hace que abras la cabezota a ver cosas nuevas aunque no sepas verlas, aunque te tardes en entender o en siquiera sentir, ya el hecho de entrar a un contexto artístico te cambia la energía y de ahí se empieza.
Entonces si, todos podemos hacer arte, pero hay un gran abismo, abismo en el cual características como la curiosidad, la investigación, la escucha, el ver, el observar, el compartir, el crear sin miedo, que son las que generan la voz que se escucha, están casi extintas hoy en día a causa de la inmediatez de la información y del uso excesivo de las redes sociales . Si, todos podemos hacer arte y todos somos arte pero depende en qué contexto y en dónde te pongas, a quién se lo compartes primero, con quién lo platiques a quién se lo escondas a quién invites: El arte es como las relaciones sociales, sabes que le puedes contar este chisme a esta amiga pero este otro no, por el contexto, puede que a una le interese que hizo Pedro el otro día y a la otra no le interesa en lo más mínimo porque vive en el otro lado del mundo pero si a las dos les platicas algo tuyo entonces a las dos les interesa, lo mismo con el arte y odio compararlo con el chisme pero así mi punto es mas fácil de explicar. Para una será chisme y para la otra solo información. Otro ejemplo, si yo pinto a una sacerdotisa con fuego azul en las manos, las personas que van conmigo a meditar y las que estamos en el círculo de yoga me van a entender, sabrán de lo que estoy hablando, se identificarán con lo que estoy sintiendo; sanar con las manos y poder personal, digamos. En cambio si María, que vive en Venezuela, hace una pintura igual que la mía, el mensaje cambia radicalmente. Al ver la pintura de María entenderíamos su mensaje, que la paz y la justicia en Venezuela están separadas y amenazadas. Si ambas estamos en un contexto en el cual la feria o el festival de arte al que exponemos se trata de la contaminación del agua en el mundo entonces estamos en el mismo mensaje, una sacerdotisa sentada con fuego azul en las manos ya te da un mensaje en común dentro de la misma conversación del agua en el mundo. Por eso es importante compartir, convivir, platicar, escuchar, si nos quedamos encerrados en el celular y solo pasando videos de 30 segundos o un minuto de artistas pintando, tanto el mensaje del cuadro pierde el contexto como la potencia de lo que quiere decir el artista porque entonces si ese artista quiere decir algo lo debe de decir rápido, así como decir una frase célebre o un consejo de Instagram como a los que ya estamos acostumbrados a ver, "si tienes esta característica en ti lo mas probable es que sea una herida de la infancia" , " si te hace falta dormir es probable que te falten estos tres minerales en el cuerpo" la inmediatez de la información, la inmediatez de las imágenes, la rapidez con la que consumimos ahora incluso la creatividad y el arte y el mensaje del otro se pierden en segundos antes de poder tener una conversación o de siquiera generar una pregunta, un destello de curiosidad, duda o criterio. Por eso todos estamos atascados de neurodivergencia y tdah, ¿no se lo han preguntado? yo si, a cada rato, porque desde hace un par de años mi nivel de distracción creció y me tengo que obligar a sentarme y concentrarme, tengo que escribir las cosas que iba a hacer en el día porque si no se me olvida, he dejado el refri abierto, la ropa en la lavadora, me meto a bañar y la toalla en el tendedero y distracciones que nos parecen normales pero que realmente afectan la rutina diaria de querer hacer una cosa bien, normal. Estamos comprando ideas que no nos cuestionamos en contextos que no sabemos quién está creando, ya ni creamos nuestro propios contextos porque hasta ansiedad social nos da que nos pregunten cosas, que nos pregunten cómo nos llamamos, qué nos gusta hacer, cuáles son tus redes sociales, cuántos seguidores tienes para ver cuánto vale la pena platicar contigo.
Al final de esta lluvia de ideas me gustaría concluir con la gran invitación a salir, sin miedo, del celular, a entrar a galerías y a museos sin juicio y sin pena, todos somos artistas y los artistas queremos conversar. Esta es una invitación a dejar el celular y deshacernos de nuestra obsesión por el "like". Remover las notificaciones y silenciarlo para recibir la presencia del otro. Si todos somos artistas y somos capaces de crear, si todo es arte, hagamos de nuestra presencia el contexto para ser el espectador del otro y en este espacio compartido logremos el contexto para presenciarnos los unos a los otros.